A veces los proyectos más grandes comienzan con algo muy pequeño.
En este caso, con cientos de diminutos brotes de maíz asomando entre la tierra.
Durante las últimas semanas hemos sembrado maíz forrajero destinado a formar parte de la alimentación de nuestras gallinas criadas en libertad. Todavía son plantas jóvenes, apenas unos centímetros de altura, pero representan una idea mucho mayor: cerrar poco a poco los ciclos dentro de Proyecto MArte.

Nuestro objetivo no es únicamente producir huevos. Queremos hacerlo de una forma coherente con los valores que dan sentido a este lugar: respeto por la tierra, bienestar animal, autosuficiencia y agricultura regenerativa.
Cada una de estas plantas ha sido sembrada y cuidada pensando en las gallinas que algún día se alimentarán de ellas. Es una forma de reducir dependencias externas y de acercarnos a un modelo más sostenible, donde parte de los recursos necesarios para mantener el proyecto nacen en la propia finca.
Del suelo a la gallina
La agricultura moderna ha tendido a separar los procesos.
Por un lado se producen los alimentos para los animales. Por otro se crían los animales. En otro lugar diferente se transforman los productos.
En Proyecto MArte intentamos recorrer el camino contrario.
Queremos volver a conectar las distintas piezas.
La tierra alimenta las plantas.
Las plantas alimentan a las gallinas.
Las gallinas producen huevos.
Y sus aportaciones vuelven nuevamente al suelo, ayudando a mejorar su fertilidad.
No se trata solo de producir. Se trata de regenerar.

Una alimentación ecológica y natural
Las gallinas de Proyecto MArte viven en libertad entre los olivos y reciben una alimentación basada en pienso ecológico complementado con los recursos que encuentran en el entorno y con los cultivos que poco a poco vamos incorporando a la finca.
Este maíz forrajero forma parte de ese proceso.
Es una pequeña apuesta por la autosuficiencia y por una forma de entender la agricultura donde el bienestar animal y la salud del suelo son tan importantes como la producción.

Crecer paso a paso
Si algo hemos aprendido durante el desarrollo de Proyecto MArte es que las cosas importantes necesitan tiempo.
Los olivos recuperados necesitan años.
Los árboles recién plantados necesitan años.
Las ideas necesitan años.
Y estas pequeñas plantas de maíz también necesitarán tiempo para crecer.
Por eso observamos estos primeros brotes con ilusión. Porque representan mucho más que un cultivo. Representan un nuevo paso en la construcción de un proyecto que aspira a producir alimentos, regenerar la tierra y crear un modo de vida más conectado con la naturaleza.

Hoy son solo pequeñas hojas verdes emergiendo del suelo.
Mañana formarán parte de la alimentación de nuestras gallinas.
Y dentro de unos años serán una pequeña pieza más del ecosistema vivo que estamos construyendo en Proyecto MArte.
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Proyecto MArte
Crear, cultivar y vivir entre olivos.



